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Gaspar do Amaral

Energía y sistema eléctrico · Artículo publicado en LinkedIn el 29 de marzo de 2026

El abismo del rigor III: la parcelación del sistema y la ilusión de la «flexibilidad»

Partir el sistema en parcelas oculta los costes: la «flexibilidad» como cosmética financiera de la transición

Gaspar do Amaral · 29 de marzo de 2026

Traducción del original en portugués. Esta versión se emitió el 30 de octubre de 2026.

Ilustración original del artículo, con sus textos en portugués: una portada de libro titulada «O abismo do rigor III — a parcelização do sistema e a ilusão da ‘flexibilidade’» (el abismo del rigor III — la parcelación del sistema y la ilusión de la «flexibilidad»), firmada «Gaspar do Amaral». Muestra un aerogenerador y paneles solares divididos en «SPVs» (Solar Lda. 1, 2, 3…), conectados a «E-Redes», con los rótulos «LCOE de geração (o aparente ‘barato’)» (LCOE de generación, lo aparentemente «barato») y «System LCOE (o verdadeiro custo)» (el verdadero coste); abajo, la infraestructura de estabilización —«bombagem hídrica, inércia real» (bombeo hidráulico, inercia real), «compensadores síncronos, estabilidade V/f», «BESS grid-forming», «comunicações críticas SCADA/EMS, missão crítica < 1 ms» (comunicaciones críticas)— que desemboca en «a socialização do CAPEX oculto» (la socialización del CAPEX oculto) y «tarifas de acesso à rede (TAR) — a mega-fatura agregada» (peajes de acceso a la red, la megafactura agregada). A la derecha, «auditoria de dados (a Lei REI)» (auditoría de datos, la Ley REI) con el «RCBE (registo central do beneficiário efetivo)» (registro central de titularidad real), que conduce al «mega fundo agregado (o verdadeiro dono)» (megafondo agregado, el verdadero dueño) y al «centro eletroprodutor único» (centro de producción único). © Aprecisa.com
Ilustración original del artículo, con sus textos en portugués: una portada de libro titulada «O abismo do rigor III — a parcelização do sistema e a ilusão da ‘flexibilidade’» (el abismo del rigor III — la parcelación del sistema y la ilusión de la «flexibilidad»), firmada «Gaspar do Amaral». Muestra un aerogenerador y paneles solares divididos en «SPVs» (Solar Lda. 1, 2, 3…), conectados a «E-Redes», con los rótulos «LCOE de geração (o aparente ‘barato’)» (LCOE de generación, lo aparentemente «barato») y «System LCOE (o verdadeiro custo)» (el verdadero coste); abajo, la infraestructura de estabilización —«bombagem hídrica, inércia real» (bombeo hidráulico, inercia real), «compensadores síncronos, estabilidade V/f», «BESS grid-forming», «comunicações críticas SCADA/EMS, missão crítica < 1 ms» (comunicaciones críticas)— que desemboca en «a socialização do CAPEX oculto» (la socialización del CAPEX oculto) y «tarifas de acesso à rede (TAR) — a mega-fatura agregada» (peajes de acceso a la red, la megafactura agregada). A la derecha, «auditoria de dados (a Lei REI)» (auditoría de datos, la Ley REI) con el «RCBE (registo central do beneficiário efetivo)» (registro central de titularidad real), que conduce al «mega fundo agregado (o verdadeiro dono)» (megafondo agregado, el verdadero dueño) y al «centro eletroprodutor único» (centro de producción único). © Aprecisa.com

Por: Gaspar do Amaral

En el debate público sobre la transición energética, la economía política tiende a eclipsar la arquitectura de sistemas. Tras mis manifiestos anteriores —en particular El abismo del rigor: la ilusión de la energía barata y la muerte de la inercia síncrona y Transición energética en Portugal: el fin de las rentas excesivas—, el saludable intercambio público de argumentos que mantuve con un economista ha arrojado luz sobre el epicentro del problema: la aceptación institucional de la parcelación como herramienta de cosmética financiera y regulatoria.

Ante los brutales costes de capital (CAPEX) necesarios para estabilizar la red frente a la intermitencia (como los compensadores síncronos y las baterías), el argumento económico que se me opuso fue revelador: «Las baterías no son activos regulados, por lo que no tiene sentido sumar el CAPEX, sino solo tener en cuenta el coste por servicio prestado».

Para la Ingeniería de Sistemas, esta afirmación es la confesión absoluta del modelo vigente. Se trata de la parcelación financiera del sistema. Se aísla el coste de la generación (el panel solar, que es barato) del coste de la estabilización y la robustez (la batería grid-forming, que es carísima), y se arroja la carga de esta última sobre los servicios de ajuste que pagamos todos. Es una peligrosa ilusión contable que encuentra su reflejo exacto en la realidad física del terreno: la parcelación regulatoria (o fraccionamiento).

La aceptación del subterfugio por parte del Estado: casos reales en Portugal

El fraccionamiento de megaproyectos renovables no es un mito empresarial; es un modus operandi ampliamente documentado. La premisa es sencilla: la ley exige que los proyectos solares por encima de un determinado umbral se sometan a una rigurosa evaluación de impacto ambiental (EIA, AIA en portugués) y asuman los elevados costes de construir subestaciones dedicadas para inyectar en la Red Nacional de Transporte (REN). Para eludir esa responsabilidad, el proyecto se trocea en parcelas artificiales contiguas (p. ej., de 10 MW), conectadas oportunamente a la red de distribución local (E-Redes).

Figura sin número en el original, con sus textos en portugués y algunos en inglés: «A fragmentação das renováveis: o ilusionismo regulatório e o custo sistémico» (la fragmentación de las renovables: el ilusionismo regulatorio y el coste sistémico). A la izquierda, «A ficção jurídica (legal fiction)» (la ficción jurídica): unas tijeras cortan un «50 MW projeto global» (proyecto global) sobre el mapa de Portugal en parcelas de 10 MW, con tres consecuencias: «1. Fuga à AIA» (huida de la EIA: «stop AIA obrigatória»), «2. Ocultação do custo de ligação» (ocultación del coste de conexión: el ahorro privado del promotor en CAPEX; «€1,7 bilhões CAPEX regulado (REN/E-Redes)», 1.700 millones de euros de CAPEX regulado) y «3. Captura de subsídios CER» (captura de subvenciones a comunidades energéticas, «lucro privado», beneficio privado). A la derecha, «A realidade física e o custo sistémico» (la realidad física y el coste sistémico): la red nacional de transporte y distribución con «saturação de rede» (saturación de la red), «€1,7 bilhões de investimentos PDIRT (REN)», «CAPEX socializado nas tarifas (TAR/UGS)» (CAPEX socializado en las tarifas) y «a física não aceita adjetivos» (la física no acepta adjetivos). Al pie, «a diferença do rigor» (la diferencia del rigor): el «modelo parcelado (fracionado)» (ahorro privado, EIA evitadas, subvenciones capturadas, red saturada, costes socializados) frente al «modelo integrado (System LCOE)» (CAPEX real incluido, transparencia de la EIA, subvenciones para pequeños productores genuinos, red optimizada, tarifas reducidas). © Aprecisa.com
Figura sin número en el original, con sus textos en portugués y algunos en inglés: «A fragmentação das renováveis: o ilusionismo regulatório e o custo sistémico» (la fragmentación de las renovables: el ilusionismo regulatorio y el coste sistémico). A la izquierda, «A ficção jurídica (legal fiction)» (la ficción jurídica): unas tijeras cortan un «50 MW projeto global» (proyecto global) sobre el mapa de Portugal en parcelas de 10 MW, con tres consecuencias: «1. Fuga à AIA» (huida de la EIA: «stop AIA obrigatória»), «2. Ocultação do custo de ligação» (ocultación del coste de conexión: el ahorro privado del promotor en CAPEX; «€1,7 bilhões CAPEX regulado (REN/E-Redes)», 1.700 millones de euros de CAPEX regulado) y «3. Captura de subsídios CER» (captura de subvenciones a comunidades energéticas, «lucro privado», beneficio privado). A la derecha, «A realidade física e o custo sistémico» (la realidad física y el coste sistémico): la red nacional de transporte y distribución con «saturação de rede» (saturación de la red), «€1,7 bilhões de investimentos PDIRT (REN)», «CAPEX socializado nas tarifas (TAR/UGS)» (CAPEX socializado en las tarifas) y «a física não aceita adjetivos» (la física no acepta adjetivos). Al pie, «a diferença do rigor» (la diferencia del rigor): el «modelo parcelado (fracionado)» (ahorro privado, EIA evitadas, subvenciones capturadas, red saturada, costes socializados) frente al «modelo integrado (System LCOE)» (CAPEX real incluido, transparencia de la EIA, subvenciones para pequeños productores genuinos, red optimizada, tarifas reducidas). © Aprecisa.com

La prueba de este artificio consta en los registros del propio Estado:

1. La alerta oficial de la CCDR del Algarve

En un documento estratégico de ordenación del territorio, la CCDR del Algarve (Comisión de Coordinación y Desarrollo Regional del Algarve) identificó expresamente el «fraccionamiento de instalaciones de producción de energía, en especial fotovoltaica» como la principal táctica para mantener los proyectos por debajo del umbral obligatorio de EIA, subvirtiendo la capacidad del Estado de evaluar el verdadero impacto acumulado de estas centrales.

Se trata de la presentación oficial titulada «Tendências para o sucesso da Avaliação de Impacte Ambiental na região do Algarve — novos desafios e dinâmicas perspetivas de futuro» (tendencias para el éxito de la evaluación de impacto ambiental en la región del Algarve — nuevos retos y perspectivas dinámicas de futuro). Este documento sirvió de base a un seminario web celebrado el 15 de junio de 2021 y es obra de Maria José Nunes y Ricardo Canas, de la Dirección de Servicios de Medio Ambiente de la CCDR del Algarve.

Figura 2 — El problema de la parcelación: diapositiva de la presentación de la CCDR del Algarve, con sus textos en portugués: «Regime jurídico da avaliação de impacte ambiental — abordagens dinâmicas» (régimen jurídico de la evaluación de impacto ambiental — enfoques dinámicos). «De forma subjetiva: 1 — projetos novos que não atinjam os limiares previstos no anexo II. Fracionamento ou segmentação: problema de elevada complexidade, intencional ou não, para evitar o procedimento de AIA…» (de forma subjetiva: proyectos nuevos que no alcanzan los umbrales del anexo II; fraccionamiento o segmentación: problema de gran complejidad, intencionado o no, para evitar el procedimiento de EIA, con distintas tipologías — en el Algarve, en particular, operaciones urbanísticas, infraestructuras, agricultura intensiva e instalaciones de producción de energía, en especial fotovoltaica). A la derecha, un iceberg: sobre la línea de flotación, «limiar previsto — sujeição obrigatória — forma objetiva» (umbral — sometimiento obligatorio — forma objetiva); bajo ella, «fracionamento» y «apreciação prévia — análise caso a caso» (apreciación previa — análisis caso por caso). © Aprecisa.com
Figura 2 — El problema de la parcelación: diapositiva de la presentación de la CCDR del Algarve, con sus textos en portugués: «Regime jurídico da avaliação de impacte ambiental — abordagens dinâmicas» (régimen jurídico de la evaluación de impacto ambiental — enfoques dinámicos). «De forma subjetiva: 1 — projetos novos que não atinjam os limiares previstos no anexo II. Fracionamento ou segmentação: problema de elevada complexidade, intencional ou não, para evitar o procedimento de AIA…» (de forma subjetiva: proyectos nuevos que no alcanzan los umbrales del anexo II; fraccionamiento o segmentación: problema de gran complejidad, intencionado o no, para evitar el procedimiento de EIA, con distintas tipologías — en el Algarve, en particular, operaciones urbanísticas, infraestructuras, agricultura intensiva e instalaciones de producción de energía, en especial fotovoltaica). A la derecha, un iceberg: sobre la línea de flotación, «limiar previsto — sujeição obrigatória — forma objetiva» (umbral — sometimiento obligatorio — forma objetiva); bajo ella, «fracionamento» y «apreciação prévia — análise caso a caso» (apreciación previa — análisis caso por caso). © Aprecisa.com

En este documento (concretamente en la diapositiva 29), al analizar el ámbito de aplicación y la dinámica de la EIA en el Algarve (en el marco de la «apreciación previa — análisis caso por caso»), los autores mencionan explícitamente el fraccionamiento de operaciones —destacando la agricultura intensiva y las «instalaciones de producción de energía, en especial fotovoltaica»— como uno de los principales retos para eludir el umbral de sometimiento obligatorio, subvirtiendo así la correcta ponderación de los impactos acumulados en el territorio.

El documento original completo puede consultarse y descargarse en el portal de la CCDR del Algarve: Documento PDF: Tendências para o sucesso da Avaliação de Impacte Ambiental na região do Algarve.

2. La denuncia sobre el terreno (el artificio de la evaluación)

Un caso paradigmático reciente afectó al megaproyecto de la mina de Lagoa Salgada y a sus infraestructuras complementarias. Asociaciones como ZERO denunciaron formalmente el uso de un «fraccionamiento artificial del proyecto que no tiene ningún sentido en el contexto de una EIA». La táctica es evidente: se evalúa el centro productor, pero se excluye la línea de alta tensión que lo abastece; se aprueba la parcela «A» fingiendo que la parcela «B», del mismo dueño y a escasos metros, no existe. 🔗 Ref.: Dictamen oficial de la asociación ZERO — Lagoa Salgada.

El coste de la ilusión: las SPV y la auditoría del registro

Lo que la economía política describe como «agilización de licencias», la ingeniería lo reconoce como una disfunción topológica movida por el interés de una sola entidad: el promotor. Este ecosistema se concentra en gigantes financieros: grandes utilities históricas, productores independientes (IPP) y enormes fondos de inversión.

El verdadero truco de ilusionismo está en la forma en que estos gigantes se presentan a la concesión de licencias. La «ficción jurídica» opera mediante la creación de múltiples sociedades vehículo (SPV, Special Purpose Vehicles). En lugar de que el «Megafondo X» presente un parque de 50 MW, crea cinco sociedades limitadas distintas (p. ej., Solar Parcela 1, Lda.).

La constitución de una SPV es una práctica legal en project finance. El abuso surge cuando el regulador acepta la «fachada» de la certificación permanente del Registro Mercantil (donde la SPV figura con un capital social mínimo de 5.000 €) e ignora la realidad. La herramienta letal para auditar este fraccionamiento ya existe en el Estado portugués: el Registro Central del Beneficiario Efectivo (RCBE). Es el RCBE el que prueba, de forma matemática e irrefutable, que las distintas SPV repartidas por un municipio comparten el mismo dueño financiero que capta los beneficios.

Al no cruzar estos datos, el Estado permite que el promotor privatice el ahorro de su CAPEX. La saturación estocástica de la red no desaparece; se acumula. Y por eso REN presentó a la ERSE un PDIRT-E (plan de desarrollo de la red de transporte) que exige una inyección colosal de 1.691,5 millones de euros (unos 1.700 millones). Ese es el verdadero CAPEX regulado. Es la factura del «electrón barato», implacablemente socializada en los peajes de acceso a las redes (TAR). El promotor fraccionó la responsabilidad jurídica; el consumidor portugués paga la infraestructura entera. 🔗 Ref.: Consulta pública 128 de la ERSE — PDIRT-E 2024 (REN).

(Nota: dentro de la documentación sometida a consulta, el importe se cuantifica con exactitud en el documento marco de la propuesta de PDIRT-E 2024. En concreto, en la página 11 de ese documento se establece lo siguiente: «Así, en la presente consulta pública, están en discusión todas las inversiones incluidas en la propuesta de PDIRT-E 2024, para el horizonte 2025-2034, por un total de 1.691,5 millones de euros, a costes totales». La cifra exacta de 1.691,5 millones de euros corresponde al importe global de la inversión técnica proyectada por REN para la infraestructura eléctrica nacional durante la próxima década, y es la que, redondeada, suele citarse como 1.700 millones de euros en los análisis y dictámenes económicos sobre este expediente.)

Conclusión: las matemáticas del System LCOE y la disrupción legislativa

La complejidad de una red eléctrica ciberfísica no admite fracciones. Es imperativo pasar a la métrica del System LCOE (System Levelized Cost of Energy), garantizando que el coste sistémico integre no solo la generación, sino también el monumental refuerzo de la red y la infraestructura de estabilización inherente a la pérdida de inercia.

Figura 3 — Las matemáticas de la resiliencia: System LCOE = [Σt=1n (Ig,t + Ir,t + Cf,t + O&amp;Mt) / (1 + r)t] ÷ [Σt=1n Et / (1 + r)t]. © Aprecisa.com
Figura 3 — Las matemáticas de la resiliencia: System LCOE = [Σt=1n (Ig,t + Ir,t + Cf,t + O&Mt) / (1 + r)t] ÷ [Σt=1n Et / (1 + r)t]. © Aprecisa.com

Leyenda del System LCOE — Las matemáticas de la resiliencia. La ecuación que destruye la falacia de la «energía barata». El numerador demuestra que el verdadero coste de la transición exige sumar al coste del panel solar (Ig) la factura monumental de las infraestructuras de respaldo, telecomunicaciones y refuerzo de la red (Ir) necesarias para evitar el colapso del sistema.

Figura 4 — Mirar solo el coste de generar la energía es una ilusión contable. Infografía con sus textos en portugués, en cuatro cuadrantes: «Decomposição de custo: LCOE de geração vs. LCOE de rede» (descomposición del coste: LCOE de generación frente a LCOE de red), con la barra del «custo tradicional (apenas produção)» (coste tradicional, solo producción) junto a la del «custo total sistémico (produção + rede)» (coste total sistémico, producción + red), en la que un bloque amarillo «CAPEX rede/resiliência (Ir,t)» se superpone al CAPEX y OPEX de generación; «Variação por cenário de confiabilidade» (variación por escenario de fiabilidad: «rede segura (robusta)» frente a «rede frágil (risco)», con «risco de colapso e custos extra»); «Variação por tipo de tecnologia» («energia variável (solar/eólica)» frente a «energia de base (hídrica/nuclear)»); e «Impacto da taxa de desconto e juros» (tipo alto, 10 %, frente a tipo bajo, 3 %, según la vida útil de los equipos). Arriba, la fórmula del System LCOE de la Figura 3. Firmada «Gaspar do Amaral». © Aprecisa.com
Figura 4 — Mirar solo el coste de generar la energía es una ilusión contable. Infografía con sus textos en portugués, en cuatro cuadrantes: «Decomposição de custo: LCOE de geração vs. LCOE de rede» (descomposición del coste: LCOE de generación frente a LCOE de red), con la barra del «custo tradicional (apenas produção)» (coste tradicional, solo producción) junto a la del «custo total sistémico (produção + rede)» (coste total sistémico, producción + red), en la que un bloque amarillo «CAPEX rede/resiliência (Ir,t)» se superpone al CAPEX y OPEX de generación; «Variação por cenário de confiabilidade» (variación por escenario de fiabilidad: «rede segura (robusta)» frente a «rede frágil (risco)», con «risco de colapso e custos extra»); «Variação por tipo de tecnologia» («energia variável (solar/eólica)» frente a «energia de base (hídrica/nuclear)»); e «Impacto da taxa de desconto e juros» (tipo alto, 10 %, frente a tipo bajo, 3 %, según la vida útil de los equipos). Arriba, la fórmula del System LCOE de la Figura 3. Firmada «Gaspar do Amaral». © Aprecisa.com

Para explicar la imagen de forma sencilla y directa, podemos dividirla en sus cuatro cuadrantes principales:

1. El coste oculto (esquina superior izquierda)

2. El precio de la seguridad (esquina superior derecha)

3. El impacto de las distintas energías (esquina inferior izquierda)

4. El peso del tiempo y de los intereses (esquina inferior derecha)

La figura demuestra que producir un electrón solar puede ser muy barato, pero construir y mantener la «autopista digital y física» para que llegue a nuestra casa sin provocar un apagón cuesta una fortuna, y esa fortuna (el coste sistémico) tiene que contabilizarse.

Propuesta de Ley de Responsabilidad Energética Integral (LREI)

Para materializar este cambio, propongo la creación de la Ley de Responsabilidad Energética Integral (Ley REI). Esta ley no necesita prohibir el uso de SPV, que son instrumentos legítimos de financiación; solo necesita imponer la física y la auditoría de datos al proceso de concesión de licencias.

Presento, pues, la norma de freno que debe inaugurar este nuevo paradigma:

Artículo 1 — Principio de agregación topológica y financiera

  1. A efectos de sometimiento a evaluación de impacto ambiental (EIA), de asignación de capacidad de inyección en la red y de cálculo de los cargos sistémicos, todas las sociedades vehículo (SPV) o unidades de producción de energía eléctrica situadas en un radio topológico contiguo que compartan el mismo dominio financiero —acreditado mediante el cruce obligatorio de datos con el Registro Central del Beneficiario Efectivo (RCBE)— se agregarán obligatoriamente y se clasificarán como un Centro de Producción Único.
  2. El Centro de Producción Único asume la responsabilidad íntegra de internalizar los costes de capital (CAPEX) asociados al refuerzo de la Red Nacional de Transporte (RNT) y a la parte que le corresponda de la infraestructura de estabilización de la red (grid-forming y compensación síncrona), en estricta proporción a su capacidad de inyección agregada.
  3. La acreditación de un fraccionamiento artificial de la potencia instalada con el fin de eludir umbrales regulatorios o de trasladar cargos a los peajes de acceso a las redes (TAR) conlleva la revisión inmediata de la licencia de explotación y la imputación retroactiva de los costes sistémicos al beneficiario efectivo.
Figura 5 — La mecánica de la Ley REI: de la ficción jurídica a la responsabilidad sistémica. Ilustración con sus textos en portugués: «A Lei REI: auditoria de dados» (la Ley REI: auditoría de datos). A la izquierda, un aluvión de documentos rotulados «SPVs» (SPV parcela 1, 2…); en el centro, un escudo con el escudo de armas de Portugal y una lupa, «auditoria de dados (a Lei REI)», que produce «dados agregados e verificados» (datos agregados y verificados) para el «RCBE (registo central do beneficiário efetivo)»; después, la «prova de controlo agregado» (prueba de control agregado), que conduce al «dono financeiro real (centro eletroprodutor único)» (dueño financiero real, centro de producción único); a lo largo de la base, un conducto marcado «System CAPEX» y «CAPEX unificado», que termina en «fim do fracionamento: internalização dos custos sistémicos» (fin del fraccionamiento: internalización de los costes sistémicos). Firmada «Gaspar do Amaral». © Aprecisa.com
Figura 5 — La mecánica de la Ley REI: de la ficción jurídica a la responsabilidad sistémica. Ilustración con sus textos en portugués: «A Lei REI: auditoria de dados» (la Ley REI: auditoría de datos). A la izquierda, un aluvión de documentos rotulados «SPVs» (SPV parcela 1, 2…); en el centro, un escudo con el escudo de armas de Portugal y una lupa, «auditoria de dados (a Lei REI)», que produce «dados agregados e verificados» (datos agregados y verificados) para el «RCBE (registo central do beneficiário efetivo)»; después, la «prova de controlo agregado» (prueba de control agregado), que conduce al «dono financeiro real (centro eletroprodutor único)» (dueño financiero real, centro de producción único); a lo largo de la base, un conducto marcado «System CAPEX» y «CAPEX unificado», que termina en «fim do fracionamento: internalização dos custos sistémicos» (fin del fraccionamiento: internalización de los costes sistémicos). Firmada «Gaspar do Amaral». © Aprecisa.com

El diagrama ilustra el flujo de auditoría de datos concebido para frenar la evasión del CAPEX de red. A la izquierda, la proliferación de sociedades vehículo (SPV) representa la parcelación artificial de los proyectos fotovoltaicos. La Ley REI, que actúa como filtro de auditoría e inteligencia de datos, impone el cruce de estas entidades con el Registro Central del Beneficiario Efectivo (RCBE). Este escrutinio cristaliza la «prueba de control agregado», que reduce las múltiples SPV a un Centro de Producción Único bajo la autoridad de su verdadero dueño financiero. El resultado del proceso (a la derecha) es la unificación del CAPEX sistémico, que obliga al promotor a internalizar los costes de la infraestructura de estabilización y decreta así el fin del fraccionamiento regulatorio.

La ideología proyecta intenciones y la contabilidad creativa trocea facturas, pero, ante la realidad del terreno, son la ingeniería y la auditoría rigurosa las que mantienen los interruptores cerrados.

Ha llegado la hora de dejar de financiar el ilusionismo regulatorio y asumir que la resiliencia de nuestro sistema eléctrico exige verticalidad, transparencia y responsabilidad integral.

Pruebas documentales y fundamentación científica

Para que este debate trascienda la retórica y se asiente en el rigor de los datos y de la ley, pongo a disposición la evidencia documental que sustenta la urgencia de la métrica System LCOE y del artículo 1 de la Ley REI:

[1] La confesión institucional del fraccionamiento (CCDR del Algarve)

[2] La denuncia del artificio sobre el terreno (el caso Lagoa Salgada)

[3] La factura oculta del CAPEX de red (los 1.700 millones de REN)

[4] La herramienta de auditoría (la base legal de la Ley REI)

[5] La fundamentación científica internacional del System LCOE

Nota metodológica

Qué es esta página. Traducción al español del artículo que el autor publicó en LinkedIn el 29 de marzo de 2026; la versión íntegra en portugués está en este sitio. El artículo no contiene cálculos propios; el importe de 1.691,5 millones de euros es el que el autor cita de la consulta de la ERSE. El artículo de la Ley REI es una propuesta del autor y se traduce aquí a título informativo; no es ley.

Cambios de forma, no de fondo. Los dos manifiestos anteriores citados en el primer párrafo enlazan ahora con sus versiones españolas en este sitio (en el original, el segundo enlazaba con una publicación de LinkedIn). Se han eliminado los parámetros de seguimiento de los enlaces. En la referencia [5], el DOI, que el original dividía en tres enlaces (uno de ellos a una dirección inexistente, «j.energy»), es ahora un solo enlace. La Figura 3 es una imagen de la ecuación; la fórmula también figura escrita en su leyenda. En el original, la infografía que sigue al segundo párrafo de «La aceptación del subterfugio por parte del Estado» no lleva número. La EIA es AIA en portugués; la CCDR, una comisión de coordinación y desarrollo regional; REN y la ERSE, el operador de la red de transporte y el regulador de la energía portugueses; E-Redes, el operador de la red de distribución; el RCBE, el registro central de titularidad real.

El debate está en LinkedIn (en portugués)

Los comentarios a este texto se hacen en LinkedIn, donde el artículo se compartió en portugués. Puede escribir en español. Esté de acuerdo, discrepe o aporte datos: todas las objeciones fundamentadas reciben respuesta.

Gaspar do Amaral · Original en portugués del 29 de marzo de 2026, publicado en este sitio; traducción emitida el 30 de octubre de 2026 · Figuras y tablas © Aprecisa.com · Con ayuda de IA

Cómo citar: Gaspar do Amaral (2026). O Abismo do Rigor III: A Parcelização do Sistema e a Ilusão da "Flexibilidade". Zenodo. https://doi.org/10.5281/zenodo.23814355 · Archivo permanente en Zenodo.